33.000 empresas se arriesgan a multas por no proteger datos

Acude usted al banco para hacer una consulta y, mientras habla con su asesor, puede ver sobre la mesa un listado de clientes con impagos. Lo tienen tan a la vista que hasta puede leer los nombres de esos ‘morosos’ sin ningún tipo de problema. Otro ejemplo. Va usted al médico y, antes de introducir sus datos, en la pantalla todavía figuran claramente los del paciente anterior. Son dos casos reales en los que información sensible de una persona está desprotegida. Ni el banco ni el centro sanitario están correctamente adaptados a la Ley Orgánica de Protección de Datos (LOPD). Y como ellos, la mayoría de empresas y organismos públicos.
Y es que en los últimos meses han saltado al primer plano de la actualidad una serie de casos que advierten sobre la gravedad del asunto. Los periódicos han informado sobre abandono de expedientes y currículos con datos personales sensibles en contenedores de basura o en otros lugares de fácil acceso. Una situación de indefensión a la que se unen otras prácticas que sufren los ciudadanos con cierta frecuencia, como el hecho de que sus datos personales acaben en poder de compañías que los acosan para ofrecerles servicios no deseados o realizarles encuestas sobre hábitos de consumo.

Posted on: 07/04/2008, by : cerosyunos