Sentencia del TS sobre el control del correo electrónico

El Tribunal Supremo dictó una sentencia que, por decirlo de algún modo, ha puesto las cosas en su sitio en lo que a este delicado tema se refiere. Tal como una gran parte de los profesionales que tienen que lidiar con este tipo de temas venía defendiendo, entre los cuales me incluyo, el ordenador que utiliza un trabajador de una empresa no es equivalente a una taquilla o un cajón de uso personal, es una herramienta de trabajo. Así lo ha considerado el TS en esta última sentencia y no sólo ha hecho esta consideración, sino que ha ido bastante más allá. De hecho, la sentencia viene a decir que el famoso artículo 18 del ET (Estatuto de los trabajadores), ya no es muy relevante. Es decir, que las medidas que se utilizaban para realizar los registros de los ordenadores, equiparándolos a las taquillas (Presencia del trabajador, horario laboral, etc.), ya no son absolutamente necesarias, si bien reconoce que son aconsejables.
El TS pone el énfasis en el artículo 20.3 en el que se faculta a la empresa a controlar el normal desarrollo del trabajo en el marco de la buena fe contractual.
Esto faculta a la empresa para realizar registros de los medios informáticos siempre que haya indicios de que se haya vulnerado la buena fe contractual. Sin embargo, y aquí es donde viene el matiz más importante, reconoce el TS que a pesar de ser el ordenador personal una herramienta de trabajo, su propia naturaleza, hace que éste sea usado en mayor o menor medida, para el desempeño de cierto uso personal y por tanto, registrarlo podría vulnerar los derechos fundamentales del trabajador (intimidad, secreto de las comunicaciones, etc.).
Por lo tanto, sólo se podrá llevar a cabo este tipo de práctica de control, si se ha avisado al trabajador (o conjunto de trabajadores) de las condiciones de uso de los sistemas informáticos y de la práctica de dichos controles llegado el caso.

Por Abraham Pasamar

Aquí os dejo una magnifica exposición de Xabier Ribas sobre el tema:

Posted on: 28/07/2008, by : cerosyunos

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *